viernes, 27 de junio de 2008

Zion Park. 1ª Parte

3 º día de viaje. 24 de mayo de 2008

Zion Park fue el primero de los parques nacionales que fuimos a visitar. La entrada sur por la que llegamos se encuentra a las afueras de Springdale, un pequeño pueblo de hoteles y restaurantes.

Zion aparte de ser un parque excepcional por su belleza de colores, desfiladeros y senderos, también lo es en cuanto a organización. Como en todos los demás parques que fuimos, junto con la entrada te dan una guía y un plano.



Una vez accedes al parque hay que dejar el coche en el Visitor Center, pues no te dejan entrar más allá de éste. Tan sólo permiten cruzar una pequeña parte del parque por el Canyon Junction, en dirección a la entrada Este por donde saldríamos para ir a Bryce Canyon.

Por este motivo facilitan unos autobuses gratuitos que tienen varias paradas por todo el parque (como se observa en el plano), y del que puedes bajar y subir tantas veces como te apetezca.

Los senderos más famosos son: Riverside Walk, The Narrows, Angels Landing y Emeral Pools Trails. Son los marcados con flechas y en puntitos naranja arriba en el mapa.

El turista vaguete puede montar en el bus, llegar hasta el final del recorrido y volver viendo los hermosos paisajes.



Puede bajar en alguna parada y hacer fotos...



En cambio el aventurero, tiene aquí un sinfín de senderos por donde perderse entre vegetación, ríos, cascadas....

La previsión meteorológica para ese día en Zion era de lluvias. Tuvimos suerte y apenas nos pilló una fina llovizna de pocos minutos, pero la lástima fue que estaba nublado y las fotos no hacen justicia de un lugar tan espectacular como éste.



Las paredes de las laderas tenían unos reflejos impresionantes, la pena es que ésto no se transmite en estas fotos, estar allí es más espectacular.



Desfiladeros enormes, con unas alturas de vértigo que alcanzan los 610 y 910 m de altura

Nosotros decidimos primero llegar hasta el final para echar un vistazo a todo el parque y luego bajar donde nos interesara más, aunque había sitios tan hermosos y teniamos tantas ganas de verlo que no nos resistimos y paramos en varios lugares.



Nuestra idea era hacer todos los senderos que nos dieran tiempo. Gracias a la guía que te proporcionan y de lo que ya habíamos mirado antes de llegar aquí, elegimos sitios que no fueran demasiado pesados o largos y sin interés.



El shuttle bus va recorriendo un camino asfaltado que sigue la orilla del río Virgin a través del paisaje llegando hasta la garganta que lo atraviesa



Comienza nuestra aventura en la última parada del recorrido, The Temple of Sinawava. El shuttle te deja en el inicio de un sendero muy cómodo, a partir de aquí sólo se puede ir caminando. El paisaje cambia ya que la garganta se va haciendo más estrecha conforme vas llegando al final. Este sendero es el primero que haríamos, el Riverside Walk.



Hay que tener cuidado con el río, cuando llueve puede subir de nivel rápidamente, esto hace que se inunde el sendero.



Puede llegar a ser muy peligroso porque las laderas son tan verticales que no tienes por donde escalar.



Una imagen de la pared, como veis aparte de ser lisa también lo es resbaladiza.



Con un curioso amigo nos encontramos en el caminito



Nuestro amigo posando de nuevo. La fauna aquí es variada: águila real, el ciervo mula de grandes orejas, el león de montaña (puma)... pero sólo nos encontramos con este simpático animalito.



Al final del sendero se encuentra el sendero madre, sólo para expertos, lo llaman The Narrows. El final es un callejón sin salida al que se llega en 12 horas. Y es esto:



Ese es el problema que no hay sendero hay que ir río arriba. Como dije antes, las laderas van acercándose cada vez más y más hasta formar una garganta estrecha. El que quiera llegar hasta el final tiene que pedir permiso a los rangers. Cuando llueve el río se vuelve peligroso y ese día no se podía pasar. De hecho había un cartel prohibiéndolo.

Aunque siempre hay quien se cree muy listo. Ese día atravesar los Narrows era aventura inalcanzable.



Zion es un lugar tan magnífico que no hay palabras para describirlo. Tan exhuberante, el color de las laderas, la altura de los desfiladeros, la pequeña flora, la curiosa fauna...



Una vez llegamos al final de este sendero retrocedimos para coger el shuttle bus en dirección a otra parada.

Con más calma observamos el lugar en el camino de vuelta.



Existen varios tipos de formas de las laderas. Con cortes en vertical que parecen que en cualquier momento vayan a desprenderse, chimeneas, bloques suspendidos, cúpulas...



agujeros abismales



o formaciones tipo pizarra



con diferentes tonalidades: beige, rosa, naranja, rojo...



y aquí, ¿qué mirarán todos?



las preciosas flores



una muestra más del sendero y el río



Y para que veais como es el shuttle bus, la gente recorre el parque en bici, pues la carretera es llana y no hay vehículos que molesten. De esta forma llevan las bicis en el bus y paran donde les apetezca.





Próximo capítulo: Zion Park 2ª parte

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