sábado, 21 de junio de 2008

Monument Valley al amanecer...

8º día de viaje. 29 de mayo de 2008


Hoy es un gran día, es el cumpleaños de mi queridísimo marido y qué mejor para celebrar una fecha tan señalada que pasear por Monument Valley.




Monument Valley no es un parque nacional, en realidad sólo es un alto en el camino, pero hay que explorarlo sin prisas, y eso sí con mucha expectación. Son picos rocosos que se yerguen elegantemente por un desierto sin fin. Una imagen que gracias a las películas de western la recordamos como típica del bucólico lejano oeste.





Todo esto antes era una elevada meseta que con el paso de los millones de años fue erosionándose hasta convertirse en la nada a excepción de unos cuantos totems que vemos.




Como dijimos este territorio pertenece a los indios Navajos y la gestión de este parque y las agencias de tours que puedes contratar pertenecen a éstos.





La carretera que circula por dentro es una polvorienta pista de tierra, se puede hacer perfectamente con vehículo propio, mucho más cómodo: te paras donde quieras, el tiempo que quieras con más libertad.




Otra opción es contratar un tour pero a menos que hagan el recorrido más largo donde te llevan más lejos para ver cosas que están fuera del parque, no merece la pena, pues el recorrrido es el mismo y los coches son bastantes incómodos. Fijaros en esta foto, los turistas van agolpados en la parte posterior tragando arena.
Nosotros preferimos ver como pasan los borreguillos mientras disfrutamos a nuestro ritmo...





Estos tres pináculos conforman las llamadas The three Sisters.





Un indio navajo en caballo escuadriña el lejano horizonte del territorio de sus antepasados











Esa casita con la chimenea encendida que se ve en la foto es un Hogan tradicional, hay algunas familias que viven dentro del recinto Monument Valley









































Hay que decir que no puedes salirte de las pistas, si bien puedes pararte donde quieras para hacer fotos no te permiten deambular a pie libremente, pero existen zonas tipo miradores donde puedes caminar un rato. Además suelen haber muchas zonas habilitadas a tal efecto donde además están ellos vendiendo alajas de platas y bisuteria típicas de la zona. Entre coche y coche ponen una mesa y el surtido de joyas expuestas.










La Diligencia, Fort Apache, Río Grande, La legión invencible... son algunos títulos que recordamos donde algún solitario vaquero va con su caballo al galope atravesando estos picachos rojos, el escenario es exactamente igual como recordaba pero más espectacular viviendolo in situ.




Aquí John Wayne se forjó el título del solitario hombre del oeste valiente, leal, rudo y franco. No saldrás de aquí sin ver una fotografía suya por doquier. Es una maravilla contemplar este paisaje tan reproducido fotográfica y cinematográficamente.





Desde este mirador y teniendo a tus pies todo el infinito desierto te siente como un personaje más en este paraje imperturbable.

















Pero no sólo se han rodado películas tipo western aquí, también hay que recordar a Clint Eastwood en Licencia para matar como ya recordé en el post de Zion. Escenas de Regreso al futuro III y Forrest Gump, además de un sinfín de momentos publicitarios.























Este pináculo rocoso quizás sea el más famoso: El Totem











Aquí vemos al cumpleañero más guapo de todo el blog.





































Próximo capítulo: Monument Valley al atardecer...

No hay comentarios: