miércoles, 25 de junio de 2008

Bryce Canyon 1ª parte

Bryce canyon en realidad es una meseta calcárea resultado de la erosión de la lluvia que ha formado unas columnas rocosas llamados Hoodoos con una variedad cromática que pasa del naranja al ocre, rojo y blanco.



En este parque también tienen a disposición el servicio de shuttle bus sólo para la parte cercana al Visitor Center. Pero como se podía entrar sin problemas con vehículo propio y además llegar hasta el final son 20 millas se hace más cómodo ir por nuestra propia cuenta. La línea de puntos en rosa y naranja son los senderos que haríamos caminando, el Navajo Loop trail y Queen´s Garden trail entre los famosos. Las flechas rojas marcan la carretera que se coge hasta el final del parque donde se puede parar en varios miradores muy interesantes (se verá en el 3º parte de este reportaje).

Se atraviesa el parque en medio de un bosque espeso, hay que tener cuidado en la carretera porque hay animales salvajes que cruzan "sin mirar", y atropellar uno supone un severo castigo.

Cuando llegas a los miradores después de recorrer todo ese frondoso bosque quedas fascinado por la artística creación de la naturaleza. Si pensábamos que Zion era impresionante esto es inimaginable. Comenzamos el sendero desde Sunset Point hasta Sunrise Point.

Después de recorrer toda la zona del mirador, decidimos bajar hasta los pies de los Hoodoos para verlos desde cerca. Hay varios senderos y son una auténtica maravilla. En esta foto se ve el comienzo de la bajada.



El primer mormón que se instaló por aquí en 1875, Ebeneezer Bryce exclamó:"¡Vaya lugar para perder una vaca!". Los indios, por su parte mucho más amantes de las naturalezas incomprendidas, preferían ver las rocas como hombres erguidos.

El sendero es bastante bueno, quizás la bajada un poco pesada, lo bueno es que el camino es circular y no hay que subirlo de nuevo, claro que por otro lado, lo que se baja hay que volverlo a subir aún por otro lugar...



Una vez vas bajando te das cuenta de lo enormes que son estas fomaciones.



La vista es espectacular se mire por donde se mire.



Impresiona mucho el rojo anaranjado en contraste con el cielo azul







Si observamos detenidamente el sendero y en las personas que lo pasean nos damos cuenta de la magnitud de estas rocas.



Pasear entre los Hoodoos es una auténtica maravilla.



A cada paso que damos encuentro este lugar como uno de los más maravillosos que he podido ver... y es que hay que viajar más.

Este árbol es muy famoso, ya lo había visto en libros que tengo por casa, pero fue una sorpresa encontrarlo.

No me canso de mirar estas fotografías, hay que ir a verlo.

Una vez abajo el paseo es más agradable, el día surgió con un sol intenso que daba vida a estas rocas, un azul que daba un contraste espectacular... además estabamos a 10º por lo que el paseo, al no haber casi sombra, no era nada molesto.











Los pináculos tienen formas realmente asombrosas.















Una muestra del colorido de las rocas.













Próximo capítulo: Bryce canyon 2ª parte

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